viernes 23 de mayo de 2008

Las parejas


El sábado pasado por la noche mi marido y yo fuimos de al Puerto de la Cruz, una ciudad turística en el norte de Tenerife, a cenar en un restaurante italiano y luego aprovechamos para pasear tranquilamente por las callejuelas del centro de la ciudad. Había un buen ambiente, una gran cantidad de turistas felices disfrutando de sus merecidas vacaciones. La temperatura era muy agradable y todo parecía en orden.

Sin embargo, al observar a las parejas jóvenes que estaban sentadas en las terrazas me dí cuenta de que no parecían muy felices. Estaban allí sentados cada uno en su mundo sin, aparentemente, compartir la ilusión por una vida juntos, por vibrar en la misma frecuencia. Más bien se diría que estaban en competencia, tratando de medirse con el otro en lugar de obtener un beneficio mutuo. ¿qué les pasa a nuestros jóvenes? ¿Por qué esa tristeza y ese decaimiento? ¿será que están de vuelta de todo?

8 comentarios:

tanci dijo...

Más bien ha decaído el AMOR.¿ No te das cuenta Alicia que las parejas actualmente se emparejan porque viste, porque tengo que hacerlo, porque no puedo ir sin pareja y porque debo mostrársela a los demás... etc,etc?
El planteamiento de las parejas en la actualidad no está siendo buscar o tener un proyecto en común, más es un proyecto momentáneo de experimento de usar y tirar. No sé, no me convence este tipo de relaciones que se me asemejan frívolas y mercantilistas.
Es la premura del instante aunque no valga el conocimiento mutuo, la amistad, y el crecimiento personal.
Hay algo que no funciona en esta sociedad que nos ha tocado vivir.
Y tal vez sea un pensamiento un tanto pesimista, pero también me planteo lo mismo ¿ qué es lo que está ocurriendo?
Un saludo
Tanci

sinkuenta dijo...

Sí,Tanci, estoy de acuerdo contigo en que quizás se deba a la precipitación con la que la gente se apunta a una relación sin tener ningún tipo de proyecto en común... a lo mejor podríamos decir que son parejas 'light'... una definición sin ningún contenido. El caso es que yo creo que los turistas jóvenes que estaban en pareja eran los más tristes de todos los que deambulaban por el Puerto el otro día. ¡Me chocó bastante! Besitos.

mónica dijo...

Es verdad, sorprende esa apatía y esa falta de ilusión, no sólo en lo que se refiere a la relación de pareja, sino también en otros aspectos de la vida. Creo que el problema radica también en que a veces se le ponen demasiadas trabas a una felicidad que, si nos damos cuenta, tenemos al alcance de la mano. Vivimos muy deprisa, en una sociedad sumamente competitiva. Y esta sociedad (o nosotros mismos) condiciona esa felicidad a la consecución de determinados objetivos. La lucha diaria por esas metas supuestamente importantes nos hace vivir siempre pensando en el mañana, sin ser conscientes del valor de las pequeñas cosas, de los importantes momentos del día a día que bastarían, si los valorásemos, para sentirnos más felices, tanto en las relaciones de pareja como en la vida en general.

Conocí a Ángel hace 15 años. Era nuestro primer año de facultad.Nos tocó compartir microscopio en las prácticas de biología... y hasta ahora. Y puedo decir sin ninguna duda que no hemos perdido la ilusión por estar juntos. No tenemos aniversarios ni fechas importantes que celebrar, ni nos regalamos nada el día de San Valentín. No te hacen falta, si todos los días te sorprenden con detalles aparentemente insignificantes que te hacen sentir querido. Ángel siempre dice que lo siente, pero que él no es nada romántico... y luego, por ejemplo, esta mañana, después de haberse acostado a las tres de la madrugada, sale de la cama muy temprano y, diluviando como estaba, va a comprarme pan calentito para el desayuno (me encanta el pan recién hecho!). Han pasado los años y yo sigo alegrándome como el primer día cuando estoy en casa y oigo el sonido de las llaves en la puerta, indicándome que él ya ha llegado. Y me encanta ese ratito de después de cenar, cuando nos sentamos los dos en un sillón en el que casi no cabemos porque sólo es para uno (al lado tenemos un sofá vacío, pero nos gusta sentarnos los dos en ese sillón), nos tapamos con la manta y hablamos o vemos la tele hasta quedarnos dormidos... ¿Por qué no valoramos esos pequeños momentos tan importantes? ¡Seríamos mucho más felices y nos levantaríamos cada día con más ilusión por todo!

¡Uff, cómo me he enrollado otra vez, y éso que me había propuesto no volver a hacerlo! Je, je... lo siento... ¡Besitos!

sinkuenta dijo...

Efectivamente, yo también pienso que estamos muy ocupados buscando otras metas, como tener dinero o prestigio, y nunca estamos en el aquí y ahora. Sin embargo, viéndolo en perspectiva es verdad que recordamos pequeños momentos fugaces de eternidad que están muy alejados de los valores materiales a los que tanta importancia damos. Tú síguete enrollando! Besos.

Páginas de la Vida dijo...

Gracias por pasar por nuestro blog.
Parece que el mal es mundial, que pasa en todos lados, a mi tambien me llama la atención la falta de entusiasmo en la juventud, pero tan solo en la pareja, sino en muchos aspectos, parece aque nada los pone alegre, o que las alegrias estan sujetas apenas con clips, porque enseguida decaen.


besos desde argentina



Silvia

sinkuenta dijo...

Hola silvia: efectivamente, la gente está de vuelta de todo... parece que todos los pasos se dan de golpe, a destiempo, para luego toparse de frente con la dura realidad, lo cual es muy difícil si no existe la más mínima ilusión por seguir. un saludo y gracias por venir. sinkuenta

Anónimo dijo...

- Sebastopol
- Botella
- Volován
- cotufas
- Queque
- Triciclo

hay muchas más que me gustan pero estás son de las que más.

La sobri!!

sinkuenta dijo...

sobri: eres especial! te gustan unas palabras más raras que yo que sé... je,je,je.. pero para gustos ya sabes! sigues hablando godo? dime que no. besitos de la tía.

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