martes, 19 de agosto de 2008

El Supermercado


La compra de alimentos y productos de limpieza se realiza habitualmente en nuestros hogares. Ir al supermercado es una aventura cotidiana que dice mucho de nosotros. Mientras estoy esperando mi turno en la cola de la caja, siempre me fijo en los productos que las personas delante de mí colocan en la cinta. Si uno se fija bien puede sacar muchas conclusiones sobre la vida de las personas... si viven solos, si tienen niños, si son ecologistas, trabajadores, si comen bien, si trabajan demasiado... Ante nosotros se despliega la vida de alguien como un libro abierto.
A mí me gusta ir al supermercado porque aprovecho la ocasión para darme un capricho y comprar algo insólito que veo por primera vez o cualquier tontería que se me ocurra.
Yo suelo ir una vez por semana pero siempre me olvido de algo y tengo que ir al día siguiente a la tienda de la esquina (la más cara de la isla) a comprarlo.
Yo no llevo lista, de ahí mi mala memoria, y tengo la tendencia a improvisar los menús sobre la marcha con lo que voy de un sitio a otro completando mentalmente los platos que voy a hacer. Luego, cuando llego a casa, me gusta guardarlo todo en su sitio e ir sacando las cosas poco a poco. Hay personas que llegan y abren todos los paquetes. Yo prefiero ir abriéndolos de uno en uno, no me gusta probarlo todo el primer día.

Y ¿tú? ¿cuántas veces vas al super? ¿Llevas una lista? ¿Te gusta la experiencia?... ¿qué manías tienes? ¿Abres todos los paquetes cuando llegas?

13 comentarios:

mónica dijo...

Yo voy a comprar una vez por semana, casi siempre al mismo supermercado, porque no me gusta andar buscando dónde están las cosas. Nada más llegar siempre me encuentro con dos pequeños inconvenientes ¡Siempre, es como una pequeña maldición! Uno es que, nada más llegar, me doy cuenta de que esa lista de la compra que hago on tanto esmero antes de salir de casa la he dejado, como de costumbre, sobre la mesa de la cocina. Y el segundo es que nunca, nunca jamás tengo la dichosa monedita que hace falta para sacar el carro. Pero bueno, a pesar de esos pequeños contratiempos, no me disgusta hacer la compra. Y tengo mis manías... Una de ellas: los olores. ¡Puedo pasarme perfectamente media hora plantada delante de la estantería de los champús o de los suavizantes oliendo botes antes de decidirme por uno! Y da igual si el que estoy usando es buenísimo... ¡Cuando se me gaste elegiré uno distinto, seguro, sólo por probar otro! Y no me fijo mucho en las características del champú. Tiene que oler bien y si es de un color bonito, mejor... Sí, ya sé que no tiene mucho sentido, je, je. Y en lo que yo he tardado en elegir el champú Ángel puede haber llenado ya medio carro... En cuanto a la comida, aunque todas las semanas solemos comprar más o menos lo mismo, no puede faltar nunca esa cosita especial, algo que nunca haya probado. Un día puede ser un paquete de arroz de ésos aromatizados, o un bote de zumo de frutas con una combimnación de sabores extrañísima... Muchas veces la voz sensata de mi compañero me insinúa: "Mira que éso no te va a gustar, y al final acabaré comiéndomelo yo..." Pero no lo puedo evitar, ¡la curiosidad puede conmigo, me encanta probar cosas raras! Lo último fue unas algas que compramos en alcampo y sabían a papel...
Lo que menos me gusta del supermercado es pasar por la caja. No me refiero a las colas, porque nos pasa igual que a tí, ¡es entretenidísimo ir analizndo a la gente en base a lo que llevan en el carro! Lo que no me gusta nada es éso de no tener tiempo para ir metiendo las cosas en las bolsas como a mí me dé la gana, sin que el siguiente comprador te ande prácticamente empujando... ¡Al final siempre acaban los pobre tomates espachurrados en el fondo de la bolsa! Y, cuando llegamos a casa, ahí, sobe la mesa de la cocina, espera la olvidada lista de la compra, que, cruelmente, nos hacer ver que nuestra memoria ya no es la que era, con lo que habrá que ir a l tiendita carísima que todos tenemos al lado... Bueno, preciosa, pues así son mis visitas al supermercado. ¡Mañana me toca, que ya la nevera tiene eco! Ali, un abrazo fuerte fuerte!

alicia barajas dijo...

¡qué bien escrita tu descripción del supermercado!.. parece que te estoy viendo abriendo los botes de champú y olíendo uno tras otro... también me ha hecho gracia lo de la monedita... ¡a mí me pasa igual! siempre tengo que ir a una empleada para que me de la cadena que ellas tienen para desenganchar los carros. últimamente he optado por llevar siempre en el coche una moneda para que no me falte.... con eso de las tarjetas!.. y de resto, lo mismo... las carreras al final para poner las cosas en bolsaa e introducirlas luego en el carro unas sobre otras, para darte cuenta al final de que los huevos están al fondo del carro!... Un abrazo fuerte: alicia

Recetas al instante dijo...

para mi desde que vivo hace 7 años aca en Estados Unidos es un placer ir al supermercado me encanta y me demoro mas de lo normal para ver cosillas nuevas.
Soy como tu que siempre salgo con algun caprichito de comida jaja.
En mi Pais Ecuador no me emocionaba tanto ir al super.
Pero aca en Estados Unidos vas al super y encuentras por ejemplo miles de marcas de chocolates,cereales,golosinas que no sabes por cual escoger.
Saludos
olga.

alicia barajas dijo...

Hola Olguis: yo tengo una amiga en Estados Unidos y al principio le pasaba lo mismo... la oferta de productos era tan extensa que para ella era todo un acontecimiento. Tengo ganas de ir a Estados Unidos para ir al supermercado... ¡me encantan las novedades! Un abrazo: Alicia

*Blue*Princess* dijo...

me encanta ir al super!!1

tanci dijo...

Querida Alicia: como siempre nos tienes acostumbrados a temas que son interesantes para una buena reflexión.Yo tengo algunas experiencias que van sincronizadas a su vez con una primera parte de un post que publiqué.La segunda parte que verá la luz próximamente, dará respuesta a tus preguntas y se acercará más, si cabe, a mi idea. Ambas partes estaban fabricándose al mismo tiempo. ¿Casualidad?. Recibe el más cordial de los abrazos.

alicia barajas dijo...

Hola Blue Princess... a mí también me gusta ir al supermercado cuando voy relajada y con tiempo. Un saludo: alicia

alicia barajas dijo...

Hola tanci: ahora mismo me voy a leer ese post que has publicado... y a buscar esas respuestas. Un abrazo fuerte: Alicia

Susana dijo...

Jo, yo hago la lista en casa de forma religiosa, sobre todo para evitar comprar compulsivamente, que es fácil en EEUU (bueno, y en España, para qué engañarme). Pero por H o por B siempre la acabo perdiendo u olvidando en casa, colgadita en la nevera.
En cuanto a lo de probarlo too el mismo día que lo compro... a mí también me gusta reservarlo para diferentes ocasiones.

alicia barajas dijo...

Hola Susana: yo no sé que fallo tengo yo, que soy incapaz de hacer listas... debe de ser un defecto de fábrica! Bueno, mientras recuperas tu figura, procura no comprar demasiadas novedades... verás qué pronto vuelves a ser la de siempre! Un saludo: Alicia

Ana. dijo...

Hola Alicia! No conocía este blog!
Vaya tema el del super! Lo odiooo! Pero con toda mi alma! jajajaj No me gusta nada de nada ir a comprar y como no me gusta, así como pongo un pie dentro ya estoy deseando de salir, si veo que todavía me falta algo y el pasillo me pilla lejos, pues ahí se queda y santas pascuas, que yo me voy ya! Sólo te digo... voy cada ocho o diez días, pero si puedo alargarlo, lo alargo, hasta que al frigorífico le suenan las tripas! jajajaja
Menos mal que existen los congeladores y que la leche ya no caduca a los tres días! jajjaja

alicia barajas dijo...

Hola Ana; ¡Qué alegría ver aparecer el coche rojo flotando en el agua! ¿Cómo fueron esas vacaciones? Me imagino que habrás vuelto y te habrás encontrado una nevera vacía... o sea que probablemente has pasado estos días por el calvario de ir al supermercado. Sólo espero que haya habido alguien a tu lado que te haya cargado las bolsas! je, je...

S .M.T dijo...

hago mi lista y no me tienta comprar mas alla de lo pevisto

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